Mi Vida esta predestinada o yo puedo elegir como será mi vida?

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El ser viene de un punto, está en otro y sigue adelante. Ello no queda a su arbitrio, sino que está predestinado al juego armónico de la gran ola de causas y efectos, de la cual no puede apartarse :  se tiene ahí la Ley de Predestinación Consecutiva.

Pero si bien no puede apartarse de la Ley de Consecuencias, indudablemente está en él apresurar o retardar las acciones originarias, con el esfuerzo consciente de la voluntad: se tiene ahí la Ley Arbitral de Posibilidades.

Lo infinito y lo finito se encuentran y se funden entre sí, continuamente. Éste es el dilema eterno que ha tenido en suspenso durante milenios a millones de almas voluntarias, y ha llenado el mundo de discusiones, libros y pareceres de sabios.

¿El elegido, para entrar en el Sendero Espiritual, es llevado a éste por la predestinación, o por el libre albedrío? ¿La elección, es fruto de la casualidad o de la voluntad?

Detrás de estas dos grandes leyes fundamentales y universales, rige otra ley, interna y oculta, que relaciona al ser individualmente con la corriente cósmica y espiritual que está dentro de su vastedad de conciencia. Durante la vida, el ser asciende tal que llega en un punto máximo de su ascensión choca con la corriente cósmica que sintoniza con ella.

Es la ocasión única de la vida, es la vocación que resplandece de repente en la mente del buscador, es el momento de progresar que una sola vez se presenta en el camino humano.

No le faltará ayuda en el momento necesario; y si el adelanto, al principio no es tanto como hubiera deseado, ha de saber que el adelanto espiritual no se mide con los grandes progresos, adquisición de poderes psíquicos y dominios internos, que también están sujetos a la ley de flujo y reflujo, sino que se mide con el estado y duración de la serenidad interior.

Entonces el estudiante de la Tarea de la Luz , titubeante, se formula dos preguntas: ¿Si soy un ente libre, por qué no puedo libertarme de las pasiones que me atan a la tierra? Y, si soy un esclavo atado a una ley inexorable, tramada por el destino, ¿por qué luchar contra lo imposible?

La Cruz Ansata (ANKH) contiene el simbolo de la solución del gran problema, divino y humano.  Por eso, son indispensables una determinada serie de practicas, que ejecutadas según la disposición y característica particular de cada estudiante, lo disponen para recibir las enseñanzas superiores que aparecen siempre cuando llega el momento oportuno.

Por lo pronto, calle y espere. Callar es la primera palabra que dará la solución de las otras nueve,

Segunda: Escuchar

Tercera: Recordar

Cuarta: Comprender

Quinta: Saber

Sexta: Querer

Séptima: Osar

Octava: Juzgar

Novena: Olvidar

Décima: Transmutar

Extraído de las Enseñanzas del Maestro Santiago Bovisio  http://www.santiagobovisio.com/esp/libros/curso1.htm

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